La primera competencia en el skate park de Bariloche el último fin de semana recibió unos 125 participantes de Puerto Madryn, Córdoba, Buenos Aires, Cutral Co, Lago Puelo, Esquel, El Bolsón, Villa La Angostura y San Martín de los Andes.

La inauguración del skate park, ubicado a orillas del lago Nahuel Huapi y frente a la Catedral de Bariloche, estaba prevista para el aniversario de la ciudad del año pasado pero la pandemia empañó los festejos. De todos modos, los amantes del deporte desistieron de la espera y debutaron en la pista.

A un año de esta puesta en funcionamiento informal del skatepark, un encuentro permitió competir en dos modalidades (street y bowl), en rama masculina y femenina y en tres categorías (de iniciación, de 7 a 16 años; principiantes, arriba de 17, y amateurs que se definen más por el nivel que por la edad).

Rodrigo Pérez, de Skunba (Asociación de Skateboarders Unidos de Bariloche), detalló que “la modalidad street consiste en el uso de barandas y rampas -que vendrían a simular el paisaje urbano- para saltar; mientras que el bowl sería la olla donde pasan de a uno”.

“Esperábamos 50 participantes y registramos 125. Es que Bariloche tiene una de las mejores pistas del país. Sólo faltan algunos detalles como tapar los poros con pintura para que la humedad no rompa el hormigón”, sostuvo este profesor de educación física de 41 años que practica skate desde 1995.

“Sin dudas, es lo mejor que le pasó a Bariloche”, arriesgó Marcio Betanzo, de 20 años, mientras preparaba su patineta en medio de la competencia. “Vengo a practicar cada vez que puedo, siempre y cuando no llueva. Puedo estar entre 6 a 8 horas y muchas veces, me quedo a almorzar”, contó el joven de Bariloche.

La pista de skate se convirtió en un lugar de encuentro para los jóvenes de la ciudad cordillerana.

Felipe Gaggero es porteño pero vive en Bariloche desde hace algunos meses. “Esto es lo mejor que tiene la ciudad para la juventud. El bowl, el piso, la gente. Vengo los fines de semana cuando no trabajo. A veces, molestan un poco los nenes más chiquitos que se ponen en el medio de la pista pero bueno, está bien que quieran sumarse”, reconoció este joven que practica skate desde los 14 años.

Los amantes del skate aseguran que más allá de un deporte, es “un estilo de vida, vinculado con el arte, la música y los viajes”.

“¿La condición para practicarlo? Perseverancia y tolerancia a la frustración. La técnica es difícil. Es caer y levantarse, algo que se aplica a la vida. Y mientras los chicos practican skate, las chicas bailan hip hop, otros pibes hacen grafities”, aseguró Pérez.

Desde Skunba, hoy gestionan la creación de una escuela de skate para los más chicos con la intención de disminuir la cantidad de accidentes.

Ezequiel Ibarra tiene 25 años pero patina desde los 12. Solía hacerlo en el Centro Cívico y en algunas calles con escaleras hasta el año pasado cuando la nueva pista en la costanera representó otro desafío para practicar el deporte.

“En la semana suelo venir al menos cuatro días a practicar. Entre medio, juego al ajedrez y tomo mate. Es un lugar de encuentro para los skaters y los que no patinan. Intentamos venir al mediodía porque sabemos que, después de las 17, esto explota de gente”, señaló.