La Audiencia de Lleida confirmó este jueves otra condena de dos años y medio para el rapero Pablo Hasél por amenazar a un testigo de un juicio contra unos guardias urbanos de dicha localidad, pena que podría sumarse a los nueve meses de cárcel que está cumpliendo por sus mensajes contra la realiza española.

El tribunal confirmó la sentencia, que condenó a Hasel por los delitos de obstrucción a la justicia, amenazas y maltrato de obra, dos días después de que ingresara en prisión para cumplir una condena de nueve meses por enaltecimiento al terrorismo que la Audiencia Nacional descartó suspenderle.

La nueva pena todavía puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, y la justicia de Lleida aún debe decidir ahora si obliga al rapero a cumplir esta nueva condena.

Las primeras manifestaciones se habían producido la noche del martes en Cataluña, horas después de que la policía se llevara detenido al rapero, de 32 años, para que empezara a cumplir una pena de nueve meses de prisión.

Éste se había negado a ingresar voluntariamente, y se había atrincherado en la universidad de su ciudad, Lérida (Cataluña).

Las protestas se extendieron el miércoles a Madrid, donde cientos de manifestantes se enfrentaron a la policía en la céntrica Puerta del Sol, a gritos de “¡Pablo Hasél, libertad!”.

Hasél, que tenía antecedentes penales, ingresó en prisión por un delito de enaltecimiento del terrorismo en unos tuits publicados entre 2014 y 2016, y que le valieron una condena en 2018.

En ellos calificaba al rey Juan Carlos I de “mafioso” y “ladrón”, acusaba a la policía de matar y torturar a migrantes y manifestantes y mencionaba como referentes a personas implicadas en delitos de terrorismo.

Su caso generó un nuevo debate sobre la libertad de expresión en España. Amnistía Internacional tachó la pena recibida de “desproporcionada”, y antes de su ingreso en prisión, unas 200 personalidades, entre ellas el director de cine Pedro Almodóvar y el actor Javier Bardem firmaron un manifiesto de apoyo al rapero.