Granada se ha convertido en la capital del parkour con un anticipo de lo que sucederá esta tarde con la llegada de Red Bull Al-Andalus. En una emocionante jornada de clasificación, los 20 freerunners han tenido que ser los más rápidos para lograr un puesto en la gran final, donde solo se han clasificado los seis con mejores tiempos de cada categoría. Los cuatro eliminados tendrán una nueva oportunidad para lograr una plaza en la repesca.

Diez hombres y diez mujeres, separados en dos categorías diferentes, han realizado el mismo circuito, totalmente integrado en la Placeta Cristo de las Azucenas, con una longitud de 70 metros y 14 obstáculos, con desniveles de hasta cinco metros. Acrobacias y saltos mortales se han combinado, por primera vez, en una prueba inédita a nivel mundial.

Esta primera toma de contacto de Red Bull Al-Andalus, amparada por el asombroso paisaje de la Alhambra como telón de fondo, nos deja con ganas de más de cara a la tarde del sábado, donde los atletas tendrán que sacar sus mejores trucos para hacerse con la victoria.

En la categoría masculina, el más rápido fue Luke Stone. El británico, que lamentó la caída de su compañero en el duelo, Krystian Kovalesky, logró el mejor tiempo, “estoy muy feliz de cómo ha ido mi actuación, aunque mi recorrido era ligeramente más complicado que el de mi oponente”, declaró. De cara a la final de este sábado espera “seguir entrenando para lograr mejorar mis acrobacias en el circuito y que la carrera sea más fluida”.

La mejor de las chicas fue la estadounidense Renae Dambly. Se mostró muy contenta con su carrera aunque con cosas a mejorar para mañana. “Me gustan mucho los eventos de velocidad porque tienen más visibilidad y aportan mucho más al parkour”. Y añadió: “es un circuito muy exigente. Tengo muchas ganas de que llegue mañana y ver qué nos vamos a encontrar”.