El 2015 es el año en el que México reciba la segunda edición del Campeonato Continental de Sandboarding, torneo clasificatorio para el Mundial 2016 con sede por definir. Las competencia arrancará el 25 de Octubre a las afueras de Mexicali, Baja California, con jornadas fijas para las diferentes pruebas que iniciaran a partir de las 14:30 horas tiempo del Pacifico.

Este formato de competición nunca había sido tan formalizado desde su surgimiento, ya que en un inicio se clasificaba como un deporte no oficial tras mostrar raíces provenientes del skate y snowboarding pero nada establecido hasta ese momento. Este último el más semejante a sus características con la única diferencia en la superficie de nieve a cambio de arena. Fue hasta mediados de los 80’s cuando se empezó a popularizar, irónicamente no fue en un desierto, sino en una zona costera de la Isla de Santa Catarina (Florianópolis) en Brasil, donde surfeadores de la zona en temporadas bajas de oleaje decidían no perder la practica surfeando a la orillas de la playa sobre montañas de arena suave.

Ya en la década de los 90’s, los torneos alrededor del mundo de “sandboarding” comenzaban a ser más frecuentes y numerosos, principalmente en Alemania, que a pesar de no contar con un clima tan apto para este deporte, lograría gran popularidad tras organizar los primeros torneos con participantes de todas partes del mundo. Así fue como se lograría llevar este nuevo deporte extremo a países como Namibia, Brasil, Australia, Sudáfrica y Perú, lugares donde actualmente se practica con más énfasis.

Justamente fue en Perú donde se celebró el primer “Continental Cup 2014” durante el “Free Ride Toro Mata”, logrando grandes resultados al seleccionar a los mejores clasificados del continente americano para eventualmente ser participes del mencionado Mundial en el 2016. José Martínez (Chile), Bruno Sales (Brasil), Gabriel Cruz (USA), Abraham Gómez (Chile), Dito Víctor Chávez (Perú) y Josh Tenge (USA) fueron quienes pisaron los primeros podios en aquella primera edición.

Tal es la adrenalina dentro del “sandboarding” que se puede similar la sensación a la de un “surf” en las olas, tal vez no a la misma velocidad ni grado de riesgo pero su desliz tiene un toque de relajación inigualable, mientras más fino sea el grano de arena más se puede maniobrar con estilo. Además, si agregamos la ventaja de no ser gravemente expuestos a caídas tan aparatosas y encuentros con depredadores marinos, pues que mejor opción que echar un vistazo a este deporte que tendremos la oportunidad de presenciar en nuestro país!

Redacción: Luis Calzada