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Con estos consejos estarás listo para lanzarte a la aventura al aire libre de tus sueños.

Citadinos. Seguramente más del 99% de los lectores de esta nota son (somos) citadinos. Estamos acostumbrados a la selva de asfalto, a la vida eléctrica, sin plantas y con mucho piso de cemento y muy desacostumbrados a la vida de aventura al aire libre.

Nuestras escapadas deportivas las hacemos en establecimientos cerrados o si te gustan los deportes extremos, el enemigo y la competencia siempre será el duro piso, las paredes de concreto y los medios tubos que son parte de la arquitectura de la ciudad.

Es raro que por estos rumbos nos topemos con un área más orgánica. Los parques son pequeños círculos verdes contenidos para su propia protección, para que la ciudad no se coma los pocos árboles que tenemos.

La ciudad es un monstruo, un bello monstruo gris hecho para ciertas cosas, para jugar de cierta manera y vivir de cierto modo.

Los parajes naturales son otra cosa. Afortunadamente hoy en día todavía tenemos cerca la oportunidad de salir un poco de la ciudad para reconectarnos con la naturaleza. Si tenemos un espíritu aventurero podemos hacer algo de deporte, de turismo ecológico, explorar alguna selva o bosque, acampar, salir de cacería o ir a cuidar reservas ecológicas, etc. Las opciones son muchas cuando salimos de la ciudad y regresamos al espacio conocido como “aventura al aire libre”.

Así que si este año te propusiste salir más, limpiar tus pulmones en algún bosque o si lo tuyo siempre ha sido salir y ver un poco más allá de la ciudad, aquí te damos algunos tips básicos que te ayudarán a sobrevivir en un lugar un tanto desconocido para el hombre del siglo XXI, la naturaleza.

    • Si no fuiste boy scout, no eres boy scout: ¿A qué nos referimos con esto? A que si somos primerizos o no muy conocedores de la zona en la que estamos, hay que llegar con la mente abierta, con ganas de aprender y siempre teniéndole mucho respeto al entorno. La playa, el bosque, la selva, las montañas, todas tienen características distintas que hay que ir conociendo para que jueguen a nuestro favor. No te subas al caballo si no sabes montar, no cortes esa rama sin antes analizar cómo quieres que caiga. Observar es la clave, no hay prisa.

  • Gadgets necesarios: Puede que quieras salir de aventura al aire libre en un plan austero y tradicional. Pero si no estas buscando eso, es importante que te prepares con los gadgets adecuados para que tu visita en la naturaleza sea un poco más fácil y agradable. Antes de salir de viaje o a una aventura haz una lista y lleva todo bien guardado y bien acomodado en una mochila cómoda: botiquín, navaja, linterna, cuerda, bolsas de plástico, papel higiénico, gel sanitizante, botella de agua, entre otros, lo ideal para llevar a cualquier salida.
  • El clima es rey: Prepárate desde antes revisando cómo estará el clima en la zona en la que estarás. El clima manda en la naturaleza, si llueve, tu aventura será una muy distinta a si no ha llovido en semanas y te tienes que enfrentar al polvo y al sol. La humedad, la hora a la que se oculta el sol, la temperatura mínima en las noches, la velocidad a la que corre el viento; todos estos factores son los que hay que considerar al planear una aventura.
    • Los animales viven ahí, tu vas de visita: Debemos ir con la mente abierta a que, en primera, habrá animales e insectos en todos lados. Y por otro lado, estamos invadiendo su hogar, así que entre menos lastimes su entorno, menos tendrás que preocuparte de ellos. Aunque la mayoría de los insectos son inofensivos, siempre estate al pendiente de que ninguna araña brillante o alacrán estén cerca, hay que estar alerta de estos animalitos y saber cómo manejarlos.

  • Las plantas son amigas… y enemigas: Mismo tema con las plantas que con los animales, hay algunas que pueden sernos de mucha ayuda al tapar un fuerte sol o al ayudarnos a limpiar las manos después de haber escalado. Desodorante, refrescantes, comestibles y algunas hasta llenas de agua, las plantas nos pueden ayudar de muchas maneras. Pero también las hay venenosas, pegajosas, con muchas espinas y peligrosas. No sugerimos que estudies botánica antes de salir de viaje, pero al menos sí poner atención en dónde pisas y de qué te estás agarrando al caminar.
    • No lo hagas a menos que seas un profesional:¡Importantísimo! Todos quisieramos ser tan hábiles e independientes como el mejor deportista de campo o como el mismísimo Tarzán, pero no es necesario probarle nada a nadie, paso a paso iremos aprendiente. Ir en grupo es siempre la mejor opción, estar al pendiente uno del otro y no aventarse a hacer cosas para las cuales no estamos listos.

  • Si sientes que está muy alto, seguro está muy alto: (lo mismo si está muy hondo) Este punto se explica solito y va de la mano con el anterior. A veces menos es más y comenzar desde cero para llegar a cien es la mejor manera de hacer algo en un ambiente orgánico y natural, sobre todo si quieres sobrevivir para regresar a otra aventura al aire libre.
  • El agua es vida: Mantente hidratado en todo momento. Sea humedad, frío, calor o el clima que sea, el agua es necesaria en el cuerpo para poder regularse en cualquier ambiente. Lleva mucha agua a tus excursiones y si ves que está pronta de acabarse, no dejes que se termine, consigue más antes de proseguir con tu aventura.
  • Las envolturas son importantes: Envolver todo en un ambiente no controlado es algo inteligente. Las comida se puede echar a perder más fácilmente o atraer animales si no está tapada. Guardar tus  cosas en bolsas o en algún material contra agua tus es ideal.
  • La práctica hace al maestro: ¿Querías hacer más? ¡Vuelve a salir de aventura al aire libre! Haz de tus viajes extremos un hábito, un hobbie, y poco a poco tus habilidades comenzarán a crecer y pronto serás un experto tanto en deportes extremos como en excursiones y en brincar de un ambiente citadino a la belleza de la naturaleza libre.

Esto es sólo el principio de una gran colección de experiencias outdoor que puedes ganar si tienes las ganas y sabes como hacer de la naturaleza algo inolvidable.