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Después de un terrible accidente cercano a la muerte surfeando la temida ola de Nazaré, Portugal en el 2012, la surfista brasileña Maya Gabeira gana el récord Guinness al surfear una ola de 22.4 metros, la ola más grande jamás surfeada por una mujer.  

Esta es una historia de lucha, la historia de una mujer que venció todos los obstáculos sociales y las más grandes adversidades físicas que un atleta puede vivir para alcanzar un sueño. Es una historia inspiradora y pasará a los libros de historia del surfing, marcando el camino para las siguientes generaciones de mujeres que corren olas gigantes. 

El día 10 de septiembre la Liga Mundial de Surf (WSL) anunció que la brasileña Maya Gabeira (Río de Janeiro, Brasil) ganó el premio XXL Biggest Wave Award y estableció el nuevo récord mundial de  la ola más grande jamás surfeada por una mujer.  

Como parte de los premios Red Bull Big Wave Awards (BWA) el pasado 20 de julio se validó el desempeño de Maya Gabeira como el nuevo poseedor del título GUINNESS WORLD RECORDS ™ para la ola más grande surfeada por una mujer. 

Esta proeza se realizó durante el torneo de la Liga Mundial de Surfing  “Nazaré Tow Surfing” un concurso de olas gigantes en donde el surfista es remolcado por un Jet Ski para tomar una ola monstruosa en una de las playas más peligrosos del mundo. 

Se dio lugar en la famosa Praia do Norte (“Playa Norte”) una playa ubicada en Nazaré, Portugal, que debido a sus gigantescas olas blancas es famosa por sus extremas condiciones de surf.  Las olas de Nazarè han sido incluidas en el Libro Guinness de los Récords por ser las olas más grandes jamás surfeadas. 

En el 2012 Maya Gabeira sufrió un serio accidente mientras surfeaba olas gigantes en este mismo lugar, después de esta experiencia cercana a la muerte Maya fue operada de la espalda y estuvo en recuperación fuera del deporte por algunos años. 

“Después del accidente quede en cama muy limitada, ni siquiera me podía preparar mis alimentos, en esos momentos pensar en alcanzar el récord mundial estaba muy lejos de mi mente. En esos momentos me parecía incluso que ni siquiera merecía pedir a Dios por algo así, el estar viva y llegar a alcanzar la salud de nuevo después de lo que viví era para mi suficiente.” 

A pesar del trauma psicológico posterior al percance, Maya dedicó los años posteriores  a su rehabilitación. Más adelante se enfocó en estudiar la ola de Nazare, por un par de temporadas de olas ayudó con los recates en jet ski para surfistas en Nazaré, de esta forma podía acercarse a la ola sin necesidad de correr una ola. Todas estas vivencias le enseñaron mucho sobre la dinámica del lugar y conoció poco a poco y a profundidad los pequeños rasgos de la ola más grande del mundo.

“Mi misión era aprender, aprender lo más que pudiera, estar en el mar la mayor parte de tiempo posible. Seguía siendo una persona muy limitada física y mentalmente posterior al percance. Fui diagnosticada con desorden de ansiedad post traumático en el 2017, por lo que fui hospitalizada en muchas ocasiones a causa de complicaciones físicas por la ansiedad, mareos, confusiones y vomito, eran algo muy común en mi día a día. En esos momentos pensar en un récord mundial era algo imposible, apenas y podía salir de mi casa.” 

A pesar de las adversidades Maya no se dejó vencer, el sueño de surfear la ola más grande del mundo seguía siendo su sueño más grande. En el año 2018 regreso a surfear las olas de Nazaré de manera progresiva, con dedicación y con paciencia, poco a poco fue ganando confianza en sí misma y en su surfing. 

“En noviembre de 2018 durante el swell más grande del a temporada, tuve un fuerte wipeout, fui succionada por el fondo de la ola, en ese momento sentí estar en la experiencia más cercana al accidente, entre en pánico, intentaron rescatarme pero las olas no lo permitían y me estrese aún más. Al final fue una gran experiencia para mi, ya que pude comprender que tanto mi mente y ese escenario en particular me habían engañado y me habían hecho estresarme mucho más de lo necesario. El año siguiente fui gentil conmigo misma y todos entendieron la situación que estaba viviendo, hasta que llegó mi momento y pude lograr hacer lo que me había propuesto.”

Por medio de dedicación y entrenamiento, una gran lucha consigo mismo y contra las adversidades físicas que estaba viviendo Maya logró surfear la ola más grande surfeada por una mujer el 11 de febrero del 2020. La ola récord de Gabeira midió 73.5 pies (22.4 metros), superando su propio récord mundial anterior de 68 pies (20.7 metros).  Aunque las divisiones masculinas y femeninas están separadas para esta categoría, la ola de Gabeira también venció a la ola XXL Biggest Wave masculina, que fue ganada por Kai Lenny (Paia, Hawaii) y midió 70 pies (21.3 metros).

“Aunque  digo que no soy una persona competitiva, estuve en la zona y más valiente de lo que suelo ser este día. Arriesgaba más de lo que normalmente me gusta. Cuando solté la cuerda, tuve la sensación de que podría ser la ola indicada, pero no estaba segura. La velocidad era muy alta, pero el ruido que hacía la ola al romperse  me hizo darme cuenta de que esta era probablemente la ola más grande que jamás había montado”.

Video ola de Maya Gabeira: 

El lograr su cometido ayudó a Maya a superar muchos miedos y la gran desconfianza que cargaba sobre su espalda, finalmente pudo descargar la gran presión que sentía de no volver a ser reconocida en su deporte. Todo el miedo y los malos momentos del pasado se esfumaron cuando finalmente logró estar satisfecha con ella misma y orgullosa de su gran logro. 

“Intento preocuparme menos por lo que piensen los demás y por las expectativas, que es a veces un reto. Intentamos no sentirnos afectados por lo que los demás esperan, pero el hecho es que es algo muy difícil, somos atletas y estamos expuestos a las opiniones externas, cuando tenemos triunfos funciona como combustible que nos recarga, cuando las cosas son opuestas la presión es muy fuerte” 

El mundo de las olas gigantes está casi totalmente dominado por los hombres. 

“Este récord mundial realmente me parece bastante sorprendente porque el tamaño de mi ola fue más alto que la ola de los hombres, por lo que significa que una mujer realmente montó la ola más grande del año en general.”

“Mi legado es el saber que las cosas por las que he tenido que pasar no las tendrá que pasar otra mujer en el futuro del surf de olas gigantes, lo que me da una sensación de alivio, porque ellas van a tener una mejor oportunidad de evolucionar y de crecer más rápido de lo que yo pude. Romper un récord será más rápido de romper del que yo establecí, fracasar será más aceptable  que cuando cuando yo fracase, ser criticado en público por ser mujer en el deporte deberá de no ser aceptado como a mi me toco, esto es algo que me llena de felicidad” 

Síguela en sus redes sociales: 

Instagram: @maya

No te pierdas la película documental “Return to Nazaré” sobre la historia de Maya Gabeira tras su accidente: 

https://www.redbull.com/es-es/films/return-to-nazare