A menos de 200 días del comienzo de Tokio 2020, postergado para este año por la pandemia de coronavirus, un rebrote en la capital japonesa, que entraría en estado de “emergencia sanitaria” el sábado, hace crecer cada vez más las dudas sobre la viabilidad de que la cita llegue a celebrarse en sus nuevas fechas, del 23 de julio al 8 de agosto. Las dudas están, más allá de que desde el gobierno de ese país y el comité organizador aseguran por ahora que las nuevas restricciones no alterarán los planes ni los trabajos de preparación para los Juegos Olímpicos.

“Esta declaración del estado de emergencia no tiene en cuenta la situación de cara a los Juegos, sino que se tomará una decisión en función de la situación del número de contagiados en Tokio y las tres prefecturas colindantes”, comentó Katsunobu Kato, ministro portavoz del gobierno nipón.

Tokio registró este miércoles 1.591 nuevos casos de coronavirus, record para la capital, y a nivel nacional, el número de infectados fue de 6.004, según la agencia Kyodo News. El fin de semana pasado, Tokio y tres prefecturas aledañas -Saitama, Chiba y Kanagawa- pidieron al gobierno que declarara un nuevo estado de emergencia, que de acuerdo a la cadena Asahi TV entrará en vigencia el sábado.

Las nuevas medidas implicarán principalmente restricciones en los horarios, sobre todo de bares y restaurantes, pero no supondrán el confinamiento de la población.

Japón, además, cerró sus fronteras a visitantes extranjeros hasta fines de enero, luego de registrar casos de una nueva cepa del virus y de que otras variantes se detectaran en otros países, como Inglaterra y Sudáfrica. Y los atletas de elite ya no están exentos de esas restricciones.

A pesar de la nueva ola de contagios, desde el Comité Olímpico Internacional (COI), el comité organizador de Tokio 2020 y el gobierno de Japón no dudaron en asegurar que los Juegos se llevarán a adelante.

En su discurso de Año Nuevo, Yoshihide Suga, primer ministro japonés, prometió unos Juegos Olímpicos “seguros y protegidos”.

En tanto, Thomas Bach, presidente del COI, también envió el 1° de enero un mensaje esperanzador. “Tokio es la ciudad mejor preparada para recibir unos Juegos Olímpicos. Está lista para darles la bienvenida a los mejores atletas del mundo y ofrecerles a todos los participantes y a los japoneses un ambiente seguro. Estos Juegos serán realmente la luz al final del túnel”, afirmó el alemán.

El comité organizador de la cita se dio tiempo hasta marzo para terminar de elaborar el protocolo que tendrán que respetar los deportistas, entrenadores y demás personas involucradas en el evento. Y también para tomar una decisión final sobre la asistencia de público a las competencias y las medidas que se implementarán en ese sentido. Pero los nuevos brotes de coronavirus que se registran en Tokio y en todo el mundo hacen crecer cada vez más las dudas en torno a la cita.