Jade Cornejo, una niña de tan solo 10 años, tiene cuatro hermanas y ella es la mayor. Jade se define como una niña diferente al resto, ya que a su corta edad tiene un gran sueño: ser clavadista olímpica.

“Quiero representar a Chile en mi salto ornamental. Hace mucho estaban dando un comercial de los deportes y le pregunté a mi papá y a mi mamá cuando estábamos comiendo si él me podría inscribir”, comenzó contando la pequeña deportista.

Jade aprendió a nadar cuando tenía tan solo cinco años y hace dos años practica clavados en el Club Los Toros de Maipú. La pequeña ha sido seleccionada para representar a nuestro país y hoy sueña con ser clavadista olímpica.

Su madre, Claudia Gutiérrez, aseguró que “campeonato en que Jade está sabe obtener medallas tanto para su equipo como si son internacionales que fueron ahora en pandemia para Chile. Es una niña que tiene un futuro enorme, ella se lo merece, es una niña extraordinaria con un talento único”.

Jade es una niña muy disciplinada, tras entrenar descansa un poco y comienza a realizar sus tareas escolares. Tiene muy buenas notas en el colegio y, a pesar de ser una niña que destaca en su disciplina, no cuenta con el apoyo de auspiciadores y es por eso que sus padres buscan ayuda.

“Se necesitan muchas cosas, partiendo por indumentaria, trajes de baño, movilización. En el fondo lo que ella siempre va a necesitar es un patrocinador o patrocinadores que estén con ella siempre”, fue la explicación que entregó su padre, José Cornejo. Todo el entrenamiento de Jade hoy es financiado por sus padres quienes levantaron un emprendimiento de sublimación que hoy es el sustento del hogar. Con esto costean sus traslados, la alimentación especial, trajes de baño especiales, junto con lo más importante: la asistencia y participación de Jade en diversas competencias.