La logística y el poderío de cada nación frente al COI frente a los comités organizadores y demás partes interesadas siempre fue clave en el desarrollo de los juegos olímpicos y esto parece no haberse escapado del debut del surfing olímpico.

Mientras que en redes sociales puede verse hasta a los favoritos: Italo Ferreira y Gabriel Medina lejos de las olas, pasando por todos los atletas europeos y latinos, Estados Unidos ya lleva cuatro días entrenando en el agua.

Primero pasó por la piscina y ahora está en las pequeñas olas de Makinohara, una pequeña ciudad a 275 kilómetros al oeste de Tsurigasaki Beach.

De alguna manera, las reglas anti COVID que designan determinados lugares como permitidos para básicamente estar en Japón, están siendo aplicadas de forma distinta para el USA Surfing Team.

Y les viene funcionando bien: Kolohe posteó un clip sólido en olitas mínimas (pese a que el mar va a subir), John John sigue mejorando su rodilla y Carissa y Caroline se afianzan como favoritas que ya eran.

Si bien es cierto que nada de esto determina al campeón, contrasta fuerte ver a todos los surfistas jugando ping pong en la villa olímpica y a un equipo solo abajo del sol y en las olas.

Parece que el comité olímpico de Estados Unidos entendió que con surfing no es igual que con atletismo o gimnasia olímpica; entendió que las olas son distintas y acostumbrarse a ellas es clave para las medallas.