La Organización Comunitaria por la Paz (OCUPA) y La Casa de las Patinetas, en conjunto con la Subsecretaría de Sistema Penitenciario de la Ciudad de México, llenaron el Reclusorio Norte de patinetas, trucos, saltos y piruetas. Las imágenes, que dejan una galería impresionante y muy peculiar, se dieron al ritmo de rap y breakdance para fomentar la reflexión y la paz a través de la cultura y el deporte con el famoso skateboarding.

En el espectáculo, llamado “Volando la cana; skateboarding”, un grupo de jóvenes patinadores, a través de trucos, saltos y piruetas, activaron a las personas privadas de su libertad en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte y participaron en diferentes actividades culturales.

Paola Zavala, Presidenta de OCUPA, señaló que a través del deporte y el fomento de cultura comunitaria, OCUPA busca impactar en el desarrollo de actitudes pacíficas y la convergencia de puntos en común que construyan redes de apoyo, afilen el ingenio, estimulen expresiones creativas que, a su vez, contribuyan a la transformación de nuestro entorno en un espacio seguro donde podamos aspirar a la no repetición de los delitos y conductas violentas.

El skateboarding es un deporte que consiste en deslizarse sobre la patineta y, al mismo tiempo, realizar diversos trucos a través de un circuito callejero. A mayor grado de dificultad, mejor puntuación al utilizar una colección de movimientos que generalmente incluye saltos espectaculares levantando la tabla del suelo y haciendo malabares con ella.

El impacto del skateboarding es tal a nivel mundial, que el deporte hará su debut como parte del programa de lo Juegos Olímpicos de Tokio. El fanatismo por la practica de este deporte en Japón lo ha llevado a niveles de popularidad nunca antes visto.

La reflexión desde el Reclusorio Norte

La práctica del skateboarding se distingue por no discriminar por género, raza, edad, orientación sexual ni condiciones socioeconómicas. Exige práctica constante y disciplina, y a cambio ofrece identidad, pertenencia, resiliencia, autoconocimiento, creatividad y transformación de emociones. La suma de estas aptitudes genera un sistema propio de creencias, valores y comportamientos en el que se comparten intereses, problemas y metas.

A lo largo de la exhibición, las personas privadas de su libertad participaron en otro tipo de exposiciones artísticas: rimas improvisadas, beatbox, breakdance y dinámicas con las patinetas. Esto se dio con el acompañamiento de Eduado Eliseo alias el “Pelukaz”, Beto Ríos, Sebastián Lemus, Emanuel Rosas, “Waiko” De León, Héctor Daniel Rodríguez, Joel Tlacaelel y Carlos Alberto Leal, integrantes de La Casa de las Patinetas. Al concluir, el Director del Reclusorio, Enrique Serrano, otorgó cinco pares de tenis como premio a las personas privadas de su libertad que se involucraron en la dinámica y reconocimientos a todas las y los participantes de OCUPA y La Casa de las Patinetas.