Kiteboarding, un deporte acuático que promete horas de diversión.

El kiteboarding es un deporte acuático con características muy peculiares. También es conocido cómo kitesurf y se ha unido a la familia del esquí pero con habilidades parecidas a las utilizadas en surf.

El kiteboarding es un deporte que no requiere de una lancha o un velero para ser estirado y avanzar, ya que depende del viento para obtener la velocidad requerida sobre el agua utilizando una cometa o papalote.

Una vez que se logra obtener el viento necesario, los atletas pueden empezar a realizar una serie de acrobacias a bordo de una tabla de wakeboard, o incluso hay quienes lo prefieren utilizando un par de esquís comunes, ya sea sobre agua o nieve. Por otra parte, también se pueden utilizar barras para dirigir la cometa y un arnés, además de incluir de 3 a 5 cuerdas para asegurar la estabilidad de la misma.

Como recomendaciones de seguridad, se sugiere no hacer kiteboarding cuando el viento corre de la costa hacia el mar (off-shore), pues depender del aire como guía para ser estirado, se corre el riesgo de ser alejado de la tierra. Por las mismas causas, existen quienes prefieren realizar éste deporte en aguas de presas o lagos para prevenir accidentes, sin embargo, tampoco se trata de satanizar el kiteboard, pues sólo es cuestión de tomar la dirección correcta y saber dominar el aire.   

Un dato curioso sobre el kiteboarding, es su procedencia, pues aunque relativamente se considera como un deporte de corta existencia, la idea surgió desde el siglo XII, cuando ciertos comerciantes de las costas y ríos de China e Indonesia utilizaban cometas como medio de impulso en pequeñas balsas para la transportación de sus productos. Misma idea fue creciendo a la par con las dimensiones de las mismas embarcaciones, y décadas después la idea atravesó hasta otros continentes.

En fin, pues ya con esto tienen una opción más para intentar algo extremo, divertido y sobre todo deportivo, en algún fin de semana de aventura.